El Monasterio de Kovilj se encuentra en la provincia serbia de Vojvodina, a unos 20 kilómetros al este de Novi Sad, cerca del río Danubio y de la reserva natural Koviljsko-petrovaradinski rit. Según la tradición, el monasterio fue fundado a principios del siglo XIII por San Sava, el primer arzobispo de la Iglesia Ortodoxa Serbia y una de las figuras más importantes de la historia espiritual serbia.
El monasterio fue construido en el lugar donde, según la leyenda, San Sava reconcilió al rey húngaro Andrés II con su hermano y curó al hijo del rey. A lo largo de los siglos, el monasterio de Kovilj se convirtió en un importante centro espiritual y cultural de la región.
Hoy en día el monasterio es conocido no solo por su vida religiosa y su numerosa hermandad monástica, sino también por sus productos tradicionales. La hermandad dirige una escuela de iconografía y produce miel, queso, vino y destilados de fruta. Las rakijas del monasterio de Kovilj se elaboran en cantidades limitadas mediante métodos tradicionales, continuando la larga tradición monástica de cultivo de fruta y destilación en las fértiles llanuras de Vojvodina.