La tradición familiar de la destilería Smuk comenzó en 1895, cuando el abuelo Vukoje inició la producción. Hoy la destilería posee una gran finca con varios huertos rodeados de bosques. Las ciruelas se cultivan a una altitud de entre 300 y 800 metros sobre el nivel del mar, y este clima aporta al aguardiente Smuk un aroma fresco y único.
Tras la destilación, el aguardiente envejece en barricas de roble, adquiriendo un aroma más refinado y un color dorado.